Creatividad, Inteligencia Artificial y Factor Humano

5 de julio de 2026 • Por Sebastián Otayza Gonzalez

La creatividad es fundamental para el desarrollo de las actividades humanas, desde las más básicas hasta las más complejas, ha guiado el desarrollo y descubrimiento del conocimiento. Pensar creativamente es un acto complejo, requiere preparación, disposición y ánimo, no es fácil alejarse de una línea de pensamiento obvia y predeterminada, sea al plantear soluciones, crear algo, nuestra mente se dirige inmediatamente a lo conocido, a lo seguro, al manual e instrucciones.

 

La inteligencia artificial: ¿potenciadora o limitante?

 

En la actualidad el uso de inteligencia artificial puede actuar como potenciador de la creatividad o como limitante. La inteligencia artificial es fundamentalmente generativa, utiliza la información disponible para construir lo que solicitemos, inevitablemente cae en patrones, estructuras, en modas y frecuencias. A fin de cuentas, está construida sobre el conocimiento humano acumulado.

 

La trampa de externalizar nuestras tareas

El uso frecuente para externalizar nuestras tareas es altamente atractivo, nuestra mente descansa mientras otro hace el trabajo de generar, hacer informes, automatizar procesos, generar estadísticas e incluso externalizar decisiones cotidianas. La trampa está en el uso continuo estrechando nuestra visión, el conocimiento de los procesos, los detalles se pierden en la automatización y finalmente limita nuestra habilidad de crear en favor del generar, el factor humano se diluye en presencia de lo instantáneo, alcanzable y directo.

 

El cuento de Asimov como advertencia

La preocupación sobre el impacto de la tecnología en la creatividad e inteligencia humana ha estado presente en la literatura por décadas, sobre todo en la ciencia ficción, un ejemplo es el autor Isaac Asimov en su cuento, “Profesión” (1957). En él explora un futuro donde la educación superior se da automáticamente: los jóvenes a los 18 años son conectados a una máquina que implanta todo el conocimiento necesario para ejercer una profesión, luego son seleccionados mediante un examen para determinar su destino.

George es uno de los raros casos que no es capaz de pasar por el proceso, su cerebro no es compatible, le genera gran pesar y ansiedad, es enviado a la Universidad, donde recibirá educación clásica a la “antigua”. En ella descubre cómo a través de estos sistemas automáticos se controla la creatividad y la independencia. En su tiempo este cuento fue una crítica al sistema educacional masivo. La pregunta sigue vigente: el uso de medios de procesamiento de información artificiales, actualmente la IA, ¿impacta en el factor humano, la creatividad y la libertad?

 

El pensamiento lateral como herramienta

El pensamiento creativo no debe asociarse solamente al arte, se asocia a la resolución de problemas, a la flexibilidad, a la creación (no generación) de lo nuevo. Por tanto, para conservar nuestra humanidad es necesario enseñarla, difundirla y ensayarla.

Una gran herramienta es el pensamiento lateral, la habilidad de ver una situación desde otros ángulos, cuestionar lo establecido, atravesar nuestros prejuicios y finalmente ir más allá del primer pensamiento o solución de un problema. Es íntimamente complicado pensar hacia un lado o fuera de la caja, requiere madurez, humildad y capacidad de introspección para reconocer nuestras propias limitaciones. Usarla nos convierte en mejores líderes, profesionales y creadores.

La hipótesis entonces no es si la inteligencia artificial es creativa, buena o mala, sino cómo usamos las herramientas a nuestra disposición para mantenernos creativos y humanos.

¿Asumiste recientemente una jefatura de salud?

Revisa cómo estás abordando las decisiones, prioridades, conversaciones y responsabilidades del nuevo rol con una herramienta práctica e imprimible.